miércoles, 18 de noviembre de 2015

El Gran Hermano

En la novela 1984 de George Orwell, el Estado se divide en cuatro ministerios: el del Amor, de la Paz, de la Abundancia y de la Verdad. En este universo, estos ministerios se encargan de todo lo contrario al nombre de su institución. El Ministerio del Amor se dedica a castigar y torturar; el de la Paz, a la guerra; el de la Abundancia, al racionamiento y el de la Verdad, a decir mentiras.

Pareciera que la novela de Orwell es un libro de historia, o mejor dicho, un libro de actualidad.

El gobierno lo maneja un partido, este partido autoritario tiene tres lemas:

1. La guerra es paz.
2. La libertad es esclavitud.
3. La ignorancia es fuerza.

Me parece estar oyendo los últimos discursos en las naciones unidas, o de los funcionarios públicos de mi país.

En América Latina estamos experimentando (sufriendo) de administraciones públicas que cada día se parecen al Gran Hermano de Orwell y menos al modelo ideal de Estado; un Estado al servicio de sus habitantes.

La palabra ministro viene del latín y significa servidor o subordinado; en nuestros países cualquier ministro de cualquier institución difícilmente lo veremos como un servidor.

Debemos comenzar a buscar la paz para lograr tener una mejor sociedad, sin embargo este es una ruta poco transitada.

Cuando en El Salvador se firmaron los acuerdos de paz se creó una Comisión de la Verdad, para investigar crímenes y abusos cometidos durante la guerra; el siguiente paso era juzgar, sin embargo los acuerdos incluyeron una amnistía, es decir hicimos a un lado la justicia para proteger a los culpables (de ambos bandos).

El camino para salir de un conflicto es el señalado en Zacarías 8:16 " Lo que  ustedes deben hacer es decirse la verdad, y juzgar en sus tribunales con la verdad y la justicia ¡Eso trae la paz!".

En estos tiempos violentos es necesario volver al camino de la paz. Esto implica que comencemos por decir la verdad en todos los ámbitos y públicamente, luego administrar justicia; la justicia nos traerá paz y con la paz podremos comenzar a construir nuevamente un país donde podamos trabajar para obtener la abundancia que nos permita salir de la pobreza.